miércoles, 16 de diciembre de 2009

20 horas volviendo a casa por navidad...

... o cómo hacerse caquita en Ryanair.

Como habréis podido comprobar últimamente el blog está abriendo fronteras e innovando cada día un poco más. Así que continuando con la tendencia hoy toca actualizar desde un país distinto, concretamente desde el aeropuerto de Karlsruhe/Baden-Baden en Alemania. Resulta que a pesar de que Viena y Vigo están separadas por unas tres o cuatro horas de avión, el trayecto puede llevar mucho más si para ahorrarte unos euros decides hacer parte del viaje con Ryanair. Inicialemente íbamos a volar mañana por la mañana, haciendo una escala de una hora en este aeropuerto y llegando a Oporto al mediodía. Pero por alguna extraña razón Ryanair nos informó hace unas semanas de que el vuelo había cambiado de día y de que debíamos buscarnos la vida para coordinar los distintos vuelos. Así que aquí estamos, descubriendo que en Karlsruhe no nieva a pesar de que hace (casi) tanto frío como Viena.

Hablando de frío, hoy cuando salimos de la resi nevaba a base de bien y parecía que estaba cuajando. Por si no me creéis os dejo una foto del paisaje que se veía al mediodía desde nuestra cocina, pero no debéis dejar que las apariencias os engañen, porque aunque parece que estamos en medio de la nada no es así...




Y aquí estamos, volviendo con el turrón por primera vez en nuestra vida. Te sientes raro, por un lado tienes ganas de ver a tu gente pero por otro a nadie le gustan las despedidas. Hoy nos hemos despedido de dos buenos amigos con los que hemos compartido entretenidas horas de cocina y Heimbar todo este tiempo. Ambos se van a principios de enero: Uno vuelve a China por primera vez en tres años y otro a Suecia porque su Erasmus solo ha durado tres meses. Nos hemos despedido prometiendo visitarnos (siempre es bueno tener una excusa para ir a China), así que a ver si es verdad. Lo que de momento tengo claro es que en enero va a quedar libre una habitación doble en nuestra planta, lo que seguro que me dará carnaza para este blog cuando lleguen los nuevos inquilinos.

Pues eso, como hoy estábamos de despedida comimos todos juntos y nos sacamos por primera vez una foto los cinco juntos (también estaba Fanni-la-húngara/alemana pero ella se queda todo el año, menos mal). Aquí os la dejo.




Y esto es todo, voy a ver si me como el bocata de salchichas vienesas que preparamos para no dejarnos las pelas en el aeropuerto y a descansar, que el avión estresa.

Casi seguro que estos días no actualizaré el blog, así que por si acaso espero que paséis unas felices navidades, fiestas y todo eso, y que el año que viene sigáis pasando por aquí , algunos de forma encubierta y otros dejando comentarios que siempre son bienvenidos.

Volveré, seguro, pero por si no me creéis os dejo una encuesta nueva para que opinéis (la explicación a la encuesta anterior no la pongo todavía que ya la respondió Álvaro y quiero mantener un poco el suspense).

Hasta pronto amigos/as.

martes, 15 de diciembre de 2009

Cuestionario de visita, por Álvaro.

Qué hora y qué día es? Las 12.25 del 15/12/09


Nombre? Alvaro (“el Bicho que duerme en mi habitación”, según Bego)


Lugar de procedencia? Barcel·lona


Cuándo llegaste a Viena? El miercoles dia 9 de Diciembre de 2009 tras 4 horas y pico de avión.


Cuéndo te vas? Esta tarde... Bego ya no puede más... Ha dicho algo de que iremos al rio Danubio y a ver si no vuelvo, o algo así... No se, yo por si acaso me llevo el bañador.


De qué conoces a Bego? De 10 mágicos días de aventura salvaje por los rincones más escondidos y espectaculares del Perú andino (hoteles con bufet libre y agua embotellada no faltaron...). Esto fue en 2008, y en Febrero de 2009 vino a visitarme a Barcelona con unos amigos suyos de Vigo, muy majos todos (Bego no me está coaccionando para que escriba lo que ella quiere, lo juro!).


Has dormido en el suelo o en la cama? Quieres que ponga en la cama, verdad Bego? Pero si dormí en el baño porque decías que conmigo en la misma habitación no podías roncar tranquila!! Bueno, está bien, lo que tu digas: dormí en una comodísima cama con dos nórdicos mientras mi anfitriona pasaba las noches en un colchón de IKEA de 20€ en el suelo... Contenta?


Qué tal te han tratado tus anfitriones? Bastante bien, no me puedo quejar. Me han sacado de paseo, me han presentado a sus amigos el chino, el sueco, Tomas y Fanni... Y me lo he pasado muy bien con su acento gallego! (yo no tengo acento catalán osea que ellos no se pudieron reir mucho de mí...).


Qué tal te han alimentado estos días? Fatal, eso lo tengo claro. A quién se le ocurre darme tanta comida y tantísimo chocolate? Ya el primer dia me compraron la super tableta mágica de Milka, y desde entonces hasta hoy no he parado de comer. Eso sí, lo he disfrutado un montón, y ya iré al gimnasio cuando llegue a BCN... O después de Navidad, que ahora ya casi que no vale la pena... Aunque bueno, luego tendré exámenes y no podré ir al gym hasta mediados de febrero así que... voy a borrarme del gym en cuanto llegue a casa.





La paquistaní te ha hecho algún postre? Tuve ese placer, aunque el postre no fue... como decirlo? No fue de mi agrado... ni del de nadie con papilas gustativas normales... Así que Bego me obligó a meterlo en una bolsa de basura del Corte Inglés y desacerme de él más tarde.


Qué te parece el Heimbar? Billar y futbolín gratis? PS3 gratis? Cerveza a 1,60€?? El heimbar es de lo mejor de Viena!


Qué te ha parecido Peibol? Después de descubrir que Peibol = Pablo = novio NO imaginario de Bego (como en Perú no me enseñó ninguna foto de él y a BCN no vino, pues empecé con la coña de que se lo inventó...) pude conocerlo más a fondo y es muy majo! Al principio un poco vergonzoso, como yo, pero luego muy divertido. Además ver a Peibol y Begonia falando galego no tiene precio, es genial!





Se te pegó el acento gallego? Sólo un poquiño... En vez de decir “he comido chocolate hace 1 segundo”, ahora digo “comí chocolate hace 1 segundo”, y por lo tanto soy un gocho que no gordo o goloso. También esmago las patatas de vez en cuando y el postre de la paki olia a culo... Pero sin duda la mejor palabra galega del mundo mundial es “parvo”!
Aunque ellos también aprendieron qué es un mocho, un punto de libro o una pica!


Te han paseado mucho? No hemos tenido mucho tiempo porque ellos tenían clase y justo el finde estuvimos liados con el cumple de Inma y de otra chica más, pero aun así hemos paseado bastante y lo más importante lo he visto (está todo muy juntito). Me ha gustado mucho, la verdad.





Sé sincero, cuantas veces no has pagado en el metro? La verdad es que pese a ser yo el catalán, pagué siempre que utilizé el transporte público (maldito acento gallego! He pagado siempre que he utilizado el transporte público!). Sólo el primer día, volviendo del aeropuerto, pagamos un billete que valía la mitad que el normal (es para niños, perros o bicis) y justo ese día el revisor apareció por primera vez en los 3 meses que llevan Bego y Peibol aquí. Total, que por intentar pagar 0.9€ por barba en vez de 1,8€, acabamos pagando 3,9€ cada uno... Y aún tuvimos suerte de no pagar 65€ cada uno, que es lo que vale la multa aquí! Y con esto os contesto la última encuesta, que Bego últimamente se olvida de responderlas todas!


Has ido a alguna clase en la Technikum (uni pija de Bego y Peibol)? Sí... y descubrí que los satelites tienen interferencias por culpa de la troposfera y la ionosfera, y que el profesor olía a culo, y que los alumnos hacen lo que quieren, incluso corregir al profe. Pero lo más interesante fueron, sin duda alguna, los imanes que Bego tiene en su estuche. Me salvaron de caer dormido en medio de la clase!


Que te parecen los vecinos de la resi? Cada cual es más personaje que el anterior: El sueco parece un mafioso del este... de hecho aún dudo que sea realmente sueco... El chino es el más divertido, porque puedes estar hablando con él y si pasa una mosca se la quedará mirando y ya no te escuchará más... Y a los demás (Fanni y Tomas) casi no los vi porque ya se iban, pero son muy majos también.


Qué tal el tiempo o cuantos dedos te han amputado por congelación? Genial! Venía buscando frío y lo encontré! Nevó muy poco, y además no cuajó, pero bueno, me lo pasé muy bien (aunque Bego y Peibol no tanto, creo...). Y de la amputación de dedos me libré gracias a mi querido chocolate, que me hacía entrar en calor en los momentos más críticos!


Lo que más te ha gustado de Viena: El centro (es muy bonito), el frío, la residencia donde viven Bego y Peibol, y, cómo no, el motivo de mi visita, lo mejor de lo mejor y que sé que nunca me fallará: el chocolate! Jejeje, era broma, me ha encantado volver a verte, Bego!




Lo que menos te ha gustado: Estar tan pocos días, haber comprado unos bombones de chocolate falsos que no estan tan buenos como los de verdad y los camareros del heimbar ( El punsch ha estado a punto de entrar en este apartado, pero se salva porque la taza es bonita!).


Volverías? Sí, sí, sí, sí! Donde hay que firmar?


Qué hora y qué día es? 13.16 del 15/12/09


Elige las fotos que más te hayan gustado de tu estancia en Viena y dile a Bego que las tunee un poco y las distribuya en esta entrada.


Por cierto: Si visitas a Bego y/o a Peibol y no respondes esta encuesta antes de volver tendrás diez años de mala suerte y harás caquita blandita por el resto de tus días.  

domingo, 13 de diciembre de 2009

Cumpleaños Feliz

Pues sí, que el tiempo pasa y una ya tiene 22 años, pero eso sí, muy bien llevados.


Ayer tocó día de preparación de la fiesta de cumpleaños y después fiesta por todo lo alto. En la sala de la tele nos reunimos unos veinticinco entre Erasmus, buddys, visitas y algún que otro vienés. Como podéis imaginar el catering fue de alto standing, incluyendo delicias tales como jamón de bellota, tortillas de patata, chorizitos y empanada recién hecha. Todos esos manjares poblaban dos mesas como la que se ve a continuación, que por cierto robamos de nuestra cocina ante la atenta mirada de los paquis que como son colegas no protestaron.






Hubo unos cuantos momentazos, como por ejemplo cuando un iraní del tercer piso al que no habíamos visto nunca apareció por la fiesta y me preguntó si era mi cumpleaños. Cuando le dije que sí me dijo que era músico y que como regalo quería tocar un par de canciones en mi fiesta. A pesar de que el portátil estaba a tope con españoladas varias decidimos parar la música por un rato y escuchar al iraní, que resultó ser un crack cantando y con la guitarra.




Después de eso vino el momento tarta, a la que no pude sacarle una foto entera porque triunfó bastante y desapareció en pocos minutos.






Para continuar con la velada tocó sesión de bailoteo con música de verbena, no faltaron por supuesto La cabritinha, Fiesta pagana, El vals del Obrero y todas esas canciones que a los spanish nos emocionaban y a los no-spanish pues un poco también. No sacamos foto de grupo, así que aquí os dejo una con unos cuantos compis.






Y así hasta cerca de las cuatro de la mañana, cuando después de casi ocho horas de fiesta (porque aquí las fiestas empiezan a las siete-ocho de la tarde) tocó devolver las mesas a la cocina.


No faltaron por supuesto algunos regalitos que me hicieron mucha ilusión: Una pizarra para mi habita que llevaba buscando siglos y no encontraba ni en el IKEA, un gorro de papa Noel gigante que siempre quise tener, dos peluches con dedicatoria incluida, una caja con flores aromáticas (o similar), caramelitos, una botella de una bebida típica vienesa con pinta de ser muy cara y unos copos de nieve que empezaron a caer hoy por la mañana con una sensación térmica de -7ºC.






Y este es el resumen de la fiesta de cumpleaños más internacional que he tenido nunca, que me ha dejado muy buenas impresiones, algún que otro regalito, buenos amigos y un carrito de la compra en mi habitación.


Muchas gracias a todos por las felicitaciones y la buena compañía de los que estáis aquí :).

viernes, 11 de diciembre de 2009

Visitas navideñas

Últimamente tengo el blog un poco abandonado porque ha llegado la epoca de las visitas, pero eso los profesores no lo saben, por lo que siguen poniendo clases a las 8 de la mañana y mandando hacer ejercicios y toda esa clase de cosas que los Erasmus no deberiamos hacer en navidad, que para algo somos Erasmus! Y para algo es navidad!

Este martes aquí era medio-festivo, aunque no sabemos muy bien porqué ya que la constitución española no me suena a mi que la celebren mucho. El caso es que había mucha gente en la calle porque no trabajaba pero los supermercados sí que abrían (osea que las cajeras si trabajaban), cosa extraña. Ese dia llegó Vida, la primera visita oficial de la temporada, que como solo se quedo 24 horas fue paseada conforme al recorrido habitual por el centro con parada obligada en el mercado navideño del Rathaus (también conocido como concello de Viena)





Nos acompañó Fanni (la hungara-alemana de la resi), que estaba toda emocionada con los corazones que colgaban de los arboles y demás adornos empalagosos navideños. Como se puede ver en la foto el espiritu navideño de Vida no era para tanto. He de decir que sí, hay muchos adornos y son horteras, pero molar mola un cacho.



Ayer nos toco mañana en el aeropuerto para despedir a una y recibir a Álvaro, un catalán que se ha chapado este blog antes de venir y al que no echamos hasta el martes que viene ;). En dias sucesivos os ire contando anécdotas suyas, pero de momento ya le hemos puesto un apodo que todavia no voy a revelar. Solo puedo decir que es debido a algo que nos paso en el tren de vuelta del aeropuerto (importante: ver encuesta de hoy).

Continuando con el día de ayer, nos encontrábamos a eso de las seis de la tarde en la resi cuando alguien llamó a la puerta de la habitación. Álvaro abrió sin preocuparse pensando que sería Peibol (al que por cierto casi llamó “Peibol” un par de veces) y resulto ser la vecina paquistaní, que casi se cae del susto al ver a un “hombre” en mi habitacion. Después del shock inicial nos dio un plato con un poco de postre típico paquistaní algo…como definirlo….oloroso. Le dimos las gracias efusivamente y nos dispusimos a probarlo. 




- que conste que Álvaro quiere dejar constancia de que esta fotografía no ha sido tomada desde su perfil bueno - 


Álvaro hizo los honores por eso de que es el invitado (y un poco también porque no nos tenía muy buena pinta) y tras probarlo todos el pobre postre acabo en una bolsa de plástico esperando ser tirado al contenedor de la calle. Porque claro, no podíamos tirarlo a la basura de la cocina si queriamos continuar manteniendo relaciones cordiales con los vecinos…


Después de eso  tocó momento triste en el Heimbar al darnos cuenta de que era la última noche en la que íbamos a estar todos (el chino-Bao-, el sueco-Avni-, la húngara-alemana-Fanni-,  el eslovaco-Tomas, Peibol y una servidora) juntos  en el Heimbar. 

Y hoy a las 8 de la mañana en clase…Sí que es extraña esta vida Erasmus...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Hoy es San Nicolás...

ya, yo tampoco lo sabía, pero por la cuenta que me trae me lo he aprendido, que sarna con gusto no pica.


Todo empezó hace un par de días, cuando Fanni, nuestra amiga alemana-húngara de la resi, nos contó que en Austria, Alemania, Hungría y demás países de por aquí (donde viven la navidad de forma especial y ya desde hace un par de meses antes) hoy era un día señalado. Hay una tradición que consiste en dejar el 5 de diciembre los zapatos más grandes que tengas en la puerta de tu habitación y a la mañana siguiente te apareceran llenos de chocolate y chuches varias si has sido bueno, y algo parecido a carbón si no te has portado bien. Todo ello debido a que el pobre San Nicolás se pasa la noche recorriendo Europa cargado de chocolates, al igual que dentro de unas semanas hará su hermano gemelo Papá Noel en todo el mundo (desarrollado).






Como podéis imaginaros los que conocéis mi afición al chocolate, en seguida me brindé a seguir la tradición en nuestra resi, pero como los “machitos ibéricos” de la planta (Peibol, el sueco y el chino, que como véis muy ibéricos no son) nos pusieron cara de asco cuando lo propusimos, decidimos montarnos por nuestra cuenta nuestro propio San Nicolás.


Así que ayer me puse el despertador a las cinco de la mañana para ir al tercer edificio de la resi a dejar un buen puñado de Ferrero Rocher y bombones varios colgados de una puerta (porque todavía no sé porqué los zapatos de Fanni no estaban ahí). Pero mereció la pena, porque hoy al despertarme esto fue lo que me encontré en la puerta.






Ya, ya sé que es una chancleta cutre y no una bota de invierno tocha. ¡ Es que tenía miedo de que me la robaran ! Por eso también me levanté hoy muy prontito para evitar la tentación de los chocolates entre mis vecinos, no fuera a ser. Y por cierto, por si lo dudáis a los “machitos ibéricos” también les dejó San Nicolás algún bomboncito (aunque son demasiado duros para dejar los zapatos en la puerta)


Y así estoy, adaptándome a las costumbres de la zona, que cuando tienen que ver con chocolate es muy fácil seguirlas. Por cierto: madre, padre, esto una vez que se empieza ya no se puede dejar, así que al año que viene ya sabéis: chancletas con chocolates el 6 de diciembre!!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Como quisiera poder vivir sin horno.

Siete de la tarde. Yo tan tranquila en mi habitación con una diferencia de 21 grados respecto a la temperatura exterior, las piernas en el radiador, el flexo encendido y los apasionantes apuntes del examen de mañana bien esparcidos por la mesa...cuando ocurre algo extraño. De repente un tufillo a castañas asadas se empieza a colar por mis fosas nasales. Al principio no le doy mucha importancia y pienso “anda mira, alguien está asando castañas en la cocina”, hasta que unos minutos después (mientras el tufillo se empieza a convertir en fuerte-olor-a-semi-quemado) se me enciende la bombilla (!) ”pero si no tenemos horno, cómo van a estar asando nada????”.


Me voy entonces a la cocina con la excusa de hacerme un sandwich para ver qué está pasando y esto es lo que me encuentro (he decidido que en este caso una imagen vale más que mil palabras):






Y no, no es que nadie se hubiera olvidado de usar una cacerola, es el último grito en utensilios de cocina: el nuevo horno-vitrocerámica.


Sé lo que estáis pensando, no son castañas sino berenjenas... pero aún así aquello olía a magosto total.


Cousas veredes....

miércoles, 2 de diciembre de 2009

A quien madruga....

nadie le ayuda!!! No amigos, tener clase a las 8 de la mañana no es sano. Doy fe de ello.

Y por si no me creéis os voy a dar unos cuantos motivos que seguro que os convencen.

#Motivo 1: Si tienes clase a las 8 de la mañana tienes que mentalizarte ya desde el día anterior. Por lo tanto no puedes ir al Heimbar con tus compis de la resi ni tener ningún tipo de vida social pasadas las nueve de la noche, ya que como todos sabéis es necesario dormir nueve horas y media para estar despejado al día siguiente. Debido a esto puedes llegar a perder la capacidad de relacionarte con los demás y eso nunca es bueno.

#Motivo 2: Una vez que sabes que tienes que estar a las 8 en clase tienes dos opciones:

    • Levantarte a las 6h30: Desayunas con calma y tienes tiempo para ir andando a la parada del tranvía. Pero te levantas tan pronto que nunca te da tiempo a terminar tu sueño y el despertador te puede matar de un infarto (#motivo 2.1).


    • Levantarte a las 7: Como no te da tiempo a todo tienes que elegir:

            • Ducharte y no desayunar: Si tienes clase toda la mañana con el estómago vacío te puede dar algo fijo (#motivo 2.2.1).


            • No ducharte y desayunar: Vale, vas con el estómago lleno pero cheiras, con lo que tus compañeros de clase (o de tranvía) igual te escupen a la cara (#motivo 2.2.2).


#Motivo 3: Resulta que si vives en una ciudad como Viena te pasarás el día alabando las cualidades del transporte público, siempre y cuando no lo cojas entre la franja que va desde las 7 a las 7h45. En ese rango horario todos los niños/pre-adolescentes/jovenzuelos de la ciudad van a clase en transporte público, porque como es tan maravilloso y funciona tan bien en Viena no hay buses escolares. Por lo tanto a esas horas en un tranvía cualquiera corres el riesgo de que te ocurratodo lo siguiente:
  • Ser aplastado por un abuelo que no se da cuenta de que ya no cabe más gente en el tranvía y quiere entrar a toda costa (#motivo 3.1).


  • Sufrir perforación de tímpano por culpa de la música a todo volumen que llevan todos los pre-adolescentes alemanes en sus aipods (#motivo 3.2).


  • Tener un cuadro de estrés/ansiedad porque parece que todos van al mismo sitio que tú y en cada parada solo sube gente y no baja nadie (#motivo 3.3).


  • Sufrir congelación en cualquier superficie de tu cuerpo que quede al aire mientras esperas en la parada (#motivo 3.4).
  • Magulladuras y contusiones varias porque un skin al que tampoco le gusta madrugar se enfada porque le has quitado el sitio (#motivo 3.5)


#Motivo 4: Si después de tener clase de 8 a 14 tienes que estudiar por la tarde va a ser necesario que te tomes algún tipo de bebida estimulante. Como Austria es la tierra del RedBull probablemente decidas pasar del RedBull y tomarte algún que otro sucedáneo más barato para-ver-qué-tal. Pues sí, una bebida llamada “Race” con todos sus ingredientes en alemán puede ser perjudicial para la salud.






#Motivo 5: Si a pesar de todo has tenido suerte y ninguno de los motivos anteriores te ha causado problema alguno, todavía no estás a salvo. Aún cuando ya estés en clase a las 7h55 preparada para seis horas de laboratorio que preparaste arduamente la tarde anterior porque valen el 30% de la nota de una de las asignaturas más importantes...aún...puedes tener una grave crisis. ¿Por qué? Pues por ejemplo porque a las 8h05 a todos tus compañeros vieneses les llega un mensaje al móvil que dice “profesoren capuyen se inventen que enfermen poruqe no le apetezen daren clasen...a jodersennn!!!” que traducido viene siendo “Vuestro querido profesor no va a poder dar clase hoy porque está enfermo”.

En ese momento puede que decidas cagarte en las universidades privadas, en los profes pasotas y en todos tus compañeros que se alegran por no tener clase y no se dan cuenta de que otro día van a tener que volver a estar a las 8 en el laboratorio para recuperarla!

Si ya lo decía Obélix: “Están locos estos vieneses

jueves, 26 de noviembre de 2009

Cada loco con su tema

El primer paso es reconocerlo, y en ello estoy. Creo que me he enganchado.

Todo empezó hace apenas tres meses. Por aquel entonces no sabía aún cuanta cantidad echar ni si realmente iba a funcionar, y de hecho, la primera vez no obtuve el resultado esperado.

Poco a poco ha ido pasando el tiempo y ya soy una experta. Domino a la perfección el método y la técnica. Y qué textura, qué olor... insuperable. Solo hay un problema, es adictivo. Cada semana que pasa necesitas más cantidad para obtener mejor resultado. Y aún así nunca estás contento.

Es una de las pocas cosas en las que no escatimamos recursos a la hora de hacer la compra. La primera vez escogimos el más barato, pero pronto nos dimos cuenta de que no debía ser así. Hay necesidades que están por encima del ahorro.

Qué suavidad, qué olor, qué frescura... Lo mejor es ahora, en estos momentos, cuando el olor a rosas invade toda la habitación durante horas...





Y es que la culpa no es mía, es de las instrucciones en alemán, que así no hay quien se entere de cuanto suavizante hay que echar en la lavadora y entonces echas, y echas y echas....y siempre te parece poco....y claro  ¡Te acabas viciando!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Pongámonos serios

Hoy es el día contra la violencia de género, y sí, estoy de acuerdo en que esto de los "días de" es una tontería. Probablemente hoy sea el día del apareamiento del calamar gigante y de los taxistas del Tirol, pero también hay "días de" que es bueno tomarse en serio.

Así que hoy es un buen día para pararse unos minutos y recordar. Recordar que la víctima puede ser tu vecina, tu tía o la cajera del supermercado que te sonríe tristemente todos los días.

Os dejo con un corto de apenas tres minutos que hace reflexionar.




Porque la violencia nunca debería ser un juego

martes, 24 de noviembre de 2009

Chuleten-landia

Dos de la tarde. Después de una mañana estresante con siete horas de clase y dos amagos de poner exámenes en fechas extrañas Peibol y yo comemos apuradamente un bocata dándole el último repaso al examen de las cuatro (primer examen en Viena y por lo tanto los dos haciéndonos caquita en los pantalones). A nuestra derecha vemos que un chico tiene los mismos apuntes que nosotros, le preguntamos y nos dice que sí, que tiene el mismo examen. Seguimos estudiando y al cabo de veinte minutos un amigo viene a buscarlo, nos desean suerte y se van los dos a otra mesa a hablar tranquilamente.


Peibol - “Oye Bego, esos dos están hablando de lo más tranquilos”
Bego - “Lo tendrán muy bien estudiado”
Peibol - “Qué dices! ¿ No has visto el taco de chuletas que le trajo el amigo?”


Me decido entonces a girar la vista disimuladamente y me encuentro con un fajo de chuletas de dos centímetros de ancho, es decir, unas cincuenta hojas cada una con cuatro diapositivas impresas en miniatura. Después de flipar un poco ante semejante chuleta seguimos repasando.


Llegan las cuatro y el examen se supone que empieza a las cuatro y diez. Decidimos llegar un poco antes a la clase designada no vaya a ser que aquí les dé por seguir un ritual extraño antes de cada examen, quien sabe, a lo mejor comerse una salchicha grasienta todos juntos o cantarle una canción al profesor (otra cosa me extrañaría más). Llegamos pues a la clase en cuestión diez minutos antes de la hora y nos encontramos a todos los alumnos ya sentados cada uno en donde le dá la gana. Nos buscamos un par de sitios hacia el fondo y sacamos un boli, hasta ahí más o menos todo normal (sin contar con que los alumnos esperan al profe ya sentados dentro de la clase).


En ese momento, ya sentados en clase y con el boli listo para empezar, fue cuando empezó mi mirada sucia. Resulta que mirara a donde mirara veía chuletas por todas partes. El chico que estaba a mi lado (un vigallón de más de treinta años) comprimía sus chuletas en una cajetilla de tabaco. Uno de los de delante cubría la palma de su mano con un porrón de términos extraños. Más adelante, dos que estaban sentados muy juntos organizaban unos folios con las transparencias en miniatura, osea, en plan chuleta normal pero sin recortar...total, ¿Para qué?. Mirara a donde mirara me encontraba con alumnos organizando sus apuntes en miniatura...quién sabe, igual no eran chuletas y aquí les mola lo de dejarse la vista al estudiar.


En plena orgía de chuletas llegó el profe y todos siguieron a lo suyo (eso sí, más disimuladamente) mientras el profe soltaba el típico rollo de “no os olvidéis de poner el nombre”, “quiero respuestas precisas”, “leer las perguntas bien antes de responder”… que no es por nada pero en alemán suena mucho más importante. Dicho esto, empezó a repartir los folios y ya dejé de ver chuletas por todas partes y me concentré en lo que tenía que hacer.


Ahora estoy esperando a que salga Peibol y mientras veo como van saliendo nuestros compañeros guardando las chuletas en el bolsillo todos sonrientes, un cachondeo vamos.


Y a mi que me daba miedo haberme anotado unas cuantas palabritas en la palabra “chuleta” del diccionario español-inglés que nos dejaron llevar...




Por cierto, que en Viena son muy pijos y muy raritos, pero los coches de policía no suenan como la primavera de Vivaldi, unos mínimos! Son más bien como un ruidito cojonero pesadito en plan tiruriru tiruriru tiruriru. 

Y como estamos en época de estudio os dejo una nueva encuesta relativa a los exámenes,  y hasta más ver!

sábado, 21 de noviembre de 2009

Los Erasmus también estudiamos

Pues sí, y como aquí las asignaturas empiezan y terminan cuando les da la gana se puede decir que estoy en una de mis varias semanas de exámenes de este semestre. Por una parte está bien porque te vas quitando asignaturas del medio pero por otra es una mierda porque en vez de chapar todo junto en febrero te lo vas repartiendo en distintas semanas durante todo el año (uy no! eso es bueno!).

Así que lo dicho, me vais a permitir que estos días solo actualice si tengo algo especialmente interesante que decir (no como de costumbre). Lo que puedo adelantar es que un día de estos toca entrada relativa al traductor de Google, sí, ese que es totalmente incompatible con el alemán. Y aunque ya lo contaré más adelante os avanzo algo que he  descubierto a base de traducciones automáticas y de darme cabezazos contra la pared: el alemán se escribe al revés, esto es, el verbo nunca va donde tiene que ir casi siempre sin conjugar. Por ejemplo: En alemán "Yo quiero comer patatas fritas" se dice "Yo quiero fritas patatas comer", y así es como lo traduce el pobre Google Translate.

Que bueno, para frases facilitas como ésa está bien, pero el otro día lo utilicé para responder a una encuesta que nos había pasado un profe en clase y me encontré con que tenía que responder a la siguiente pregunta "Considero que la carga de combustible del evento con las Naciones Unidas no cumple". Y no, la palabra United Nationen no aparecía por ninguna parte en la pregunta original en alemán, ni siquiera la abreviatura!! ¿Qué puse? Pues por supuesto que sí!

jueves, 19 de noviembre de 2009

¡Caramba!

La cosa prometía. Austria-España en Viena, ciudad donde hace un año se ganó la Eurocopa. En un principio pensamos en pagar once euros e ir al campo a ejercer de fans nº1, pero entre que una no es muy aficionada al fútbol y que la gente tenía clase hasta tarde decidimos intentar llevarnos bien con los jefes del Heimbar y llevarles un poco de clientela, aprovechando que ayer era miércoles y por lo tanto día de apertura de tan honroso local.


Los propios periódicos austríacos no preveían un glorioso resultado, y quizás por ello se dedicaron a alabar las cualidades de los “spanier” en los días previos al partido. Para ello utilizaban expresiones sacadas de vete-tú-a-saber-donde entre las que solo faltaba un recórcholis o tal vez un recáspitas.






Bueno, a lo que vamos. Ayer a eso de las nueve menos cuarto (hora de comienzo del partido) habíamos quedado con varios vecinos y amigos para ir al Heimbar y así disfrutar de la compañía de gente austríaca viendo el partido. A pesar de que el lunes nos habían dicho que sí que lo iban a poner en la tele, cuando llegamos nos dijeron que nos teníamos que esperar doce minutos (más el descuento) a que terminara otro partido que ellos estaban viendo con escaso interés. Como la semana anterior ya nos habían tocado un poco las narices con lo de los cacahuetes y en este partido doce minutos podían significar un par de goles decidimos hacernos los chulitos y largarnos a la sala de tele. Aunque claro, al cabo de un rato la sed hizo que nos tragáramos nuestro orgullo y fuéramos a comprarles bebidas a los del Heimbar. Qué se le va a hacer.






La sala de tele resulta ser una sala bastante tocha con sofás y una tele pequeñita pero bien situada. Así que tiramos de panchitos, palomitas y hasta un buen trozo de tarta aportado por el eslovaco y nos lo montamos bien. En la siguiente foto se puede comprobar que ver el fútbol lo veíamos, pero ¡el comer que no falte!.






Noventa minutos después (con cinco goles a nuestro favor) decidimos irnos al Heimbar a sonreírles un poco a los camareros austríacos, que a este paso creemos que nos odian de verdad: el otro día ganamos el torneo a sus amiguis, ayer España gana a Austria de paliza y nosotros se lo refocilamos...en fin, que visto lo visto ya toca cambiar la encuesta porque ahora ya es un poco evidente que gracia lo que se dice gracia no les hacemos. Y hablando de encuestas, a ver quién se atreve con la nueva!

martes, 17 de noviembre de 2009

Crónica de una final anunciada

Hoy, lunes 16 de noviembre a las 8 P.M fue el momento elegido por ambos equipos para celebrar la gran final del torneo. Por un lado: Peibol y Avni (nuestro vecino albano-sueco) acudieron a la cita seguros de si mismos y dándoselas de duros. Por el otro: Tomás (eslovaco) y yo nos mentalizamos duramente y planeamos una estrategia bien definida y estudiada.


La final constaba de tres partes: Billar, futbolín y dardos; y el esquema era sencillo: el que ganara dos o más juegos sería el vencedor. Como mi equipo era técnicamente un poco inferior elegimos nosotros el orden de los partidos, que fue el siguiente.


Primero futbolín. Más que nada porque los flipadillos de nuestros contrincantes parecen haber pasado su vida entre mesas de futbolín. Así que nada, como era de esperar nos ganaron con facilidad y ya se creyeron ganadores.






Luego vinieron los dardos, donde Tomas y yo teníamos verdaderas aspiraciones de triunfo. El caso es que yo creo que Peibol y Avni trucaron la partida (como se puede ver en la foto anterior). Aún así, fuimos todo el rato por delante, pero claro, como los listillos tenía miedo se dedicaron a desconcentrarnos y a hacernos reír y al final llegamos a los últimos puntos bastante empatados. En la siguiente foto podéis ver claramente como ambos me están desconcentrando en pleno tiro.






Se trata de un juego en el que tienes que hacer 401 puntos exactos, y por lo tanto al final te puedes pasar un año tirando dardos hasta que aciertes exactamente en la cantidad que tienes que sacar. Y yo no es que me esté justificando, ¡pero nosotros teníamos que hacer 2 puntos y ellos 16! y claro, como Peibol estaba de suerte, pues ale, 2-0 para los listillos.


A pesar de que ya habían ganado decidimos jugar aún así la partida restante de billar, más que nada para intentar hacer por lo menos el punto del honor, y lo hicimos! Claro, los otros ya estaban todos contentos celebrando la victoria y tan listos fueron que metieron la negra, ja!







De todas formas, los vencedores se olvidaron de sacarse una foto en plan VENCEDORES :), así que no hay ninguna prueba gráfica de su victoria. Sin embargo si la hay de que los pseudo-perdedores-casi-ganadores no perdimos la sonrisa en ningún momento, porque nos dimos cuenta de que nuestro día de gloria está muy, muy cerca...mucho más de lo que ellos (y seguro que muchos de vosotros) piensan.





Y bueno, por mi bien no debería pero tengo que contarlo. Resulta que antes de la partida estábamos cenando algo en la cocina cuando a los listillos (Peibol y Avni) se les ocurrió hacer una apuesta. Si ellos ganaban podrían preguntarme en cualquier momento, a cualquier hora y en cualquier lugar “Who is the best?” // “Quién es el mejor?” y yo tendría que responder “You are the best, boss” // “Tu eres el mejor, jefe”.  Si yo ganaba sería al revés, así que acepté la apuesta.


Y perdí...


Y así hasta el 17 de diciembre...


Y comparto cocina con ambos...


(Voy a considerar seriamente la opción de mudarme a otra planta)

domingo, 15 de noviembre de 2009

En Viena ya es navidad

Pues sí, en Viena la navidad empieza el 14 de noviembre. ¿Y porqué exactamente hoy? Pues porque hoy han abierto todos los Christkindlmarkt de la ciudad. La traducción de Christkindlmarkt viene siendo “mercadillo de navidad”, pero aquí no son unos mercadillos de navidad cualquiera, si no que son el orgullo de la mayoría de los vieneses. Como mínimo cada distrito tiene su mercado y si no te los visitas todos antes de fin de año eres considerado poco menos que un hereje.






Tanto nos habían hablado de los Christkindlmarkt éstos que después de varios días de clases y preparaciones intensivas de presentaciones decidimos que era hora de salir a conocer de cerca una de las más míticas tradiciones de Viena. Así que con nuestro amigo español (sí, ese con el que comparto mi buddy), el sueco y su novia austríaca y los otros dos coreanos nos plantamos en el Christkindlmarkt del Rathaus. Que por cierto, Rathaus significa ayuntamiento y no “casa de ratas” como alguno de vosotros seguro que había auto-traducido rápidamente ;).


El caso es que a mi así de primeras me daba un poco de pereza lo de plantarse en un mercadillo de navidad un 14 de noviembre, pero yo no sé qué pasa en estos sitios que nada más llegar te invade una sensación de espíritu navideño que hace que te olvides de todos tus sentimientos anti-consumismo-navideño que puedas tener. Creo que ahí está el truco. Gorritos de papá Noel por todas partes, chocolatinas, luces diferentes en todos los árboles, dulces, frío, bufandas, perritos calientes...¡ si es que solo faltaba la nieve para estar en una postal!






Una vez realizada la primera ronda turística para sacar fotos decidimos probar el punch, que no es otra cosa que un vino de baja graduación muy dulce que se sirve caliente!! si sí, caliente en plan queimada pero mucho más suave. No estaba malo y aunque alguno no se lo terminó para la foto quedó muy mono.





Y después de tanta dosis de ambiente navideño en pleno noviembre nos fuimos hacia el centro con la intención de tomar algo y pronto pa casa. Pero claro, Viena es Viena, y la oportunidad de pasear por las calles iluminadas con una temperatura más o menos agradable no puede desperdiciarse así como así.







En esta foto se puede ver la que de momento es mi plaza/calle ancha favorita de esta ciudad. Siempre hay un músico diferente tocando sea la hora que sea, hoy era un violinista que tocaba tangos. Y la plaza, pues aunque aquí la veis muy tranquilita la verdad es que tiene de todo: una heladería muy grande, una tienda pija de Nexpresso, un monumento dedicado a la peste, y hasta un callejón que la atraviesa y desemboca en una pequeña iglesia.

Pues nada, esta ha sido nuestra noche de hoy, que ha acabado pronto porque mañana hay bastante que hacer. No ha sido lo que se entiende por típica noche de sábado Erasmus pero nos volvimos contentos y con las pilas cargadas, porque como dijo Javi “Tenemos la suerte de poder ver estas calles con toda la pachorra del mundo, parándonos donde los turistas no pueden pararse, y decidiendo en cada momento a donde queremos ir sin preocuparnos del mapa.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Yo quería cacahuetes.

Como algunos de vosotros acertásteis en la anterior encuesta, ayer hubo torneo de triatlón (billar+dardos+futbolín) en el Heimbar de la resi. Había que jugar por parejas así que yo me apunté con nuestro amigo eslovaco y Peibol se apuntó con el sueco que vive enfrente nuestra.

Se trataba de un torneíllo chapucero en el que competíamos seis parejas. Hacían un sorteo en cada ronda y te enfrentabas a una pareja en las tres modalidades (dardos, billar y futbolín). Los que ganaban pasaban a la siguiente ronda y los que perdían hacían una repesca para ver quien pasaba a la siguiente ronda. Todo muy made-in-house pero fue divertido.

El caso es que en la primera ronda tanto Peibol y el sueco como nosotros ganamos, así que pasamos a la siguiente. Estábamos entonces los cuatro tomando algo esperando a que dieran comienzo de nuevo los enfrentamientos cuando el organizador del torneo (que no era otro que uno de los camareros del bar) salió de la barra para rellenar los cuencos de cacahuetes de las mesas vecinas, donde los que habían perdido estaban tomando algo. Ingenua de mí, pensé que se había olvidado de nosotros, así que me levanté y fui a la barra poniendo cara de gato de Shrek  para decir “No he cenado, me pones unos cacahuetes?”. El chico (muy falso él) puso cara de compungido y me dijo en perfecto alemán: “Wachu whichen su zu wichen cacahueten wachen tejodesn wachen zahlen”. A lo que yo respondí “Ahhhh claaaro majo, haberlo dicho antes”. El caso es que me volví a la mesa sin tener ni idea de lo que había dicho pero también sin cacahuetes. Estuvimos dándole vueltas un rato y yo llegué a la conclusión de que los que habían perdido contra nosotros eran de la chupi-pandi del camarero del bar, que entonces nos cogió resquemor y por eso no nos quiso poner cacahuetes. Peibol dice que fue porque no le quedaban cuencos vacíos, pero yo no me lo creo, así que espero que opinéis al respecto en la encuesta de hoy.

En cuanto al resto del torneo, a pesar del hambre y de la ausencia de cacahuetes las dos parejas volvimos a ganar la segunda ronda y pasamos a la gran final, donde nos tocaba enfrentarnos entre nosotros. El caso es que como Peibol y el sueco se hacían caquita porque tenían miedo de perder contra nosotros se inventaron que el sueco tenía que irse a una fiesta de cumpleaños y tuvimos que aplazar la gran final para la semana que viene. Qué se le va a hacer.

Hablando de otra cosa. Hoy a las 7h55 de la mañana (sí, habéis leído bien: 7h55) estábamos ambos en clase listos para empezar una nueva asignatura en alemán. Contra todo pronóstico el profe resultó ser un señor muy majo que se parece a un actor de cine del que no recuerdo el nombre. Nada más empezar preguntó (en alemán) si queríamos la asignatura en alemán o en inglés y como yo solo le había entendido algo de inglés levanté la mano en plan no-soy-de-aquí-y-no-me-entero”. Como era de esperar el resto de alumnos intentaron asesinarme con la mirada así que optamos por decir que hablábamos un poco de alemán y que como ellos quisieran. De todas formas al final de la clase fuimos a hablar con el profe y nos dijo que podíamos hacer las presentaciones y los exámenes en inglés, y que si  en algún momento teníamos problemas para seguirle que habláramos con él y tal y cual....un sol vamos, nada que ver con el parvo de los cacahuetes.

Y claro, echaréis de menos una foto del torneo, pero como ayer teníamos que estar concentrados en el juego no nos llevamos la cámara. Así que para que no quede tan sosa la entrada os dejo una foto de las super-taquillas nuevas de la facultad, que funcionan (cómo no!) con las tarjetas-que-todo-lo-abren de los estudiantes austríacos, porque a nosotros nos sale una luz roja que ni abre ni cierra ni ná.





Esto es todo amigos y amigas. Son las 9h50 y estoy en la facultad más fresca que una lechuga haciendo tiempo hasta las 11h30 que empieza la clase de alemán.

Paz y amor en la tierra.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Malditos bastardos!

Hace algunos años había una tira cómica muy conocida: 13 Rue del Percebe. Creo que hoy voy a inaugurar la 54 Donaufelderstrasse, porque lo que aquí no pase...


Empezaré por el principio. Este lunes fuimos al Heimbar con nuestro vecino sueco a hacer un poco de vida social. Estuvimos allí un rato aprendiendo formas suecas de jugar al billar y a eso de las once nos vinimos de vuelta a nuestro edificio. Resulta que en cada edificio de la resi hay dos habitaciones comunes, y a nosotros nos han tocado la sala de televisión y la sala de tenis de mesa. Lo sé, mola. El caso es que volvíamos hablando de si sería posible celebrar mi fiesta de cumpleaños en la sala de televisión, y como teníamos dudas sobre su tamaño y esas cosas nos pasamos por allí. Entramos los tres todos contentos como Pedro por su casa, encendimos la luz y ¿ qué nos encontramos? Resulta que uno de los sofás de la sala es sofá-cama, estaba abierto y allí había dos chinos durmiendo a pierna suelta con sus sábanas rositas!! Y claro nosotros tan tranquilos hablando en alto y con la luz encendida... os podéis imaginar el ataque de risa que nos entró.


A día de hoy aún no sabemos porqué dos chinos duermen en la sala de tele ni si lo hacen muy a menudo, pero no os preocupéis que lo averiguaremos.


Eso fue el lunes. Pero hoy también pasó algo gracioso. A media mañana estaba yo en la cocina cuando me fijé que alguien había colgado un cartel en la puerta del congelador. Decía “Be aware! Some bastard has stolen my things” Vamos, que “Sed conscientes de que algún bastardo me ha robado mis cosas”. Fui a buscar a Peibol para que lo viera y en los 10 minutos que tardamos en volver ya había pasado el putzfrau* y lo había tirado a la papelera. Aún así pude rescatarlo por lo menos para sacarle una foto y que lo viérais.






A la hora de comer hicimos una investigación casera al estilo CSI y descubrimos que había sido la paquistaní la que lo colgó, porque parece ser que le desapareció del congelador un pescado y algo más. Aún ahora la señora está muy indignada y teniendo en cuenta que lleva aquí viviendo unos tres años es la jefa de la planta, y no, ¡ no conviene que esté enfadada! El caso es que hicimos una pseudo-reunión los de la planta en la que no sacamos nada en claro. El sueco decía que el otro día vio entrar en la cocina a un tipo con pinta rara y que si lo vuelve a ver le pide explicaciones en plan borde, el chino estaba perdido el pobre preguntando qué hablábamos de un pescado, la paquistaní preguntándome que porqué había sacado el cartel de la papelera y yo sin saber como explicarle que tenía que sacarle una foto para mi blog...y mientras el bebé paquistaní poniéndole banda sonora a la escena “bababababa!!!!!”....¡ Un cachondeo !


En fin, planta de locos donde las haya pero bueno, a nosotros de momento no nos han robado nada. Yo creo que la mejor opción es crear una patrulla vecinal de estas yankis para hacer rondas y averiguar quién nos entra en la cocina. A la hora de la cena se lo voy a proponer a los demás!


*Putzfrau: Del alemán, señora (frau) de la limpieza (putz). Si es señor le pones artículo masculino delante y listo.

lunes, 9 de noviembre de 2009

SCHRKCHRFFKAK

Lunes. 10h50 de la mañana. Aula B2.02 de la Technikum Wien. Profesor impartiendo una apasionada clase de sensores capacitivos a unos veinte alumnos. De repente se levanta una mano. Alguien quiere hacer una pregunta: “¿Podemos hacer un descanso?” Se oye alguna risita por el atrevimiento de la estudiante pero al profesor no le parece mal, dice que no hay problema, que se reanuda la clase en diez minutos.


Hasta aquí todo (más o menos) normal. Después de diez minutos los alumnos volvemos a clase, dispuestos a pasar la siguiente hora de nuestras vidas aprendiendo los misterios intrínsecos de los amplificadores operacionales. Cinco alumnos entran un par de segundos tarde y se sientan en la fila delante de la nuestra. Parece que les ha dado tiempo durante el descanso a ir al súper que está enfrende de la facultad. Llevan unas bolsas de las que uno saca un RedBull y un zumo, otro un sandwich de salami y una botella grande de un líquido extraño, otro un paquete con nueve manzanas, otro un sandwich vegetal y algunas cosas más. Mientras el profesor empieza la explicación uno de ellos se levanta para ir al baño a lavar la manzana, otro abre su sandwich encima de los apuntes y empieza a comerlo. El de la manzana vuelve un rato después con su manzana limpia y entre resistencias y condensadores empieza a comer. “Schhhrkcksack”, se oye con cada mordisco. “SCHRKCHRFFKAK” si es un mordisco grande. Y mientras el olor a salami se expande por el aire. El profe empieza a explicar los amplificadores desacoplados. Y “sswpsssssch”, otro abre su RedBull.


¡ Y entre tanto “schhhrkcksack”, “sswpsssssch” y el puto salami que parece que le han echado aroma no hay quien se concentre ! Pero claro, estamos en una uni privada y aquí son los alumnos los que mandan. Por eso pueden hablar por el móvil en clase, organizar merendolas y responder cuando les preguntan que el ruido rosa es el ruido gay. Angelitos.

Esta ha sido nuestra mañana de hoy.

Y cambiando un poco de tema, os digo que habéis fallado casi todos/as la última encuesta!!! muahahaha. Resulta que a nuestros vecinos los de Paquistán les dan pena los cuervos carroñeros super chungos que hay por Viena adelante, así que les dejan filetes en la ventana para que los “pobres” no pasen hambre. A mi la verdad es que me da un poco igual y la prefiero eso a que laven la ropa en el fregadero (que fue lo que pensásteis la mayoría), pero el día que me encuentre un bicharraco de esos mirándome fijamente desde la ventana me voy a hacer caquita y mucha. Porque Alfred Hitchcock no era vienés, pero seguro que pasó aquí una temporadita para sacar la idea de hacer la peli de Los Pájaros.





Como hoy no me llevé la cámara a clase no pude sacar fotos del festín que se pegaron nuestros compañeros en medio de la explicación, así que os dejo con una foto de los primeros días en la que cómo no, salen unos cuantos cuervos asquerosos de esos :S.


Y a ver quien se atreve con la encuesta de esta semana, que parece más fácil de lo que es!

domingo, 8 de noviembre de 2009

"Colegas"

Ya llevo algún tiempo hablándoos de mi buddy, pero por fin hoy me he decidido a hacer una entrada hablando solo de él y de los demás buddys. Antes que nada, y para evitar futuras correcciones en los comentarios que tanto gustan a algunos, me váis a permitir que a lo largo de esta entrada utilice las palabras buddy y buddys como si fueran palabras españolas normales, más que nada porque si no el botoncito de cursiva se va a cansar un poco de mí.


Bueno, al tema. Resulta que allá por junio nos llegó un mail de la universidad de Viena que más o menos decía así: “Hola, esta es la dirección de tu buddy, esperamos que lo disfrutes” y venía acompañado de una dirección de correo. El traductor de Google (al que algún día también tendré que dedicarle una entrada) nos informó amablemente de que buddy significa colega. Así que nada, ya teníamos (cada uno) un nuevo colega vienés. Casualidades de la vida (o complejo de Celestina de la universidad) el de Peibol era colega y el mío colego.


Así fue como conocimos a nuestros buddys, y al igual que nosotros todos nuestros amigos internacionales de la universidad, pero bueno, para hacer más llevadera la lectura de esta entrada paso a continuación a enumerar los distintos tipos de buddy que nos hemos encontrado.


  • B.C (Buddy-de-los-coreanos): Es un sujeto que habitualmente es majo pero tímido. Suelen ser oriundos de Viena para poder ayudar mejor a encontrar calles y sitios pero no salen mucho de casa. Algunos recogen a sus buddines* en el aeropuerto y otros simplemente se limitan a quedar un día para decirles que si necesitan algo simplemente que les llamen, y ya está.

  • B.F.P (Buddy-funcional-y-punto): Sujeto X que no quiere dar su nombre y simplemente se hace buddy porque cree que dan créditos o porque tiene la esperanza de ligar. El primer día está puntual en el aeropuerto para recoger a su buddín y llevarlo a su residencia pero luego se da cuenta de que no le dan créditos o de que su buddín no es de su agrado y no vuelve a aparecer.

  • B.F (Buddy-fantasma): Se trata de un buddy que se hizo buddy para intentar conseguir así un novio/a extranjero. En este caso la B.F. que conocemos parece que se echó un novio al día siguiente de echar la solicitud para ser buddy, así que pasó completamente de P.P (Pobre Peibol) desde el principio. De hecho, el único mail que le mandó después del verano fue para decirle algo así “Hola, si quieres algo te buscas la vida, porque yo tengo novio, mira que guapo es.” adjuntando por supuesto una foto de su jeto y el de su novio muy sonrientes. Los B.F suelen ser generadores de buddines huérfanos que necesitan urgentemente un buddy adoptivo.

  • B.M.H.E.P.T.T.L (Buddy-majo-que-habla-español-perfecto-y-tiene-tiempo-libre): Suele ser un buddy que ha estado de Erasmus en España y en este caso el que conocemos habla español perfecto. Sale con su buddín y los amigos Erasmus de éste por la noche, luego los acompaña a la parada del bus nocturno y les ayuda a elegir que línea coger. Un portento vamos, lo malo es que con buddys de este tipo no sueles practicar alemán.


  • B.A.M.B.M (Buddy-aspirante-a-mejor-buddy-del-mundo): Es un buddy muy majo que te recoge en el aeropuerto en su coche en el que ya el primer día pone música que le gusta a su buddín. No le importa ejercer de buddy adoptivo y llevarse a los amigos/novios de sus buddines a todas partes. No habla español así que es recomendable para practicar alemán/inglés y tiene un piso grande en pleno centro en el que hace cenas para sus amigos y los amigos de sus buddines. Suele llamar todas las semanas a sus buddines para preguntarles como les va y si necesitan algo. 








Supongo que ya habréis averiguado que este último tipo es mi buddy, lo malo es que tan majo como es, en este caso tengo que compartirlo con dos buddines Españoles más. Uno es Javi, que ya lo tenía asignado igual que yo, y otro es P.P, que poniendo cara de pena ha conseguido que sea su buddy adoptivo.



Aquí tenéis una foto del B.A.M.B.M y sus buddines oficiales :).






*Buddines, plural de Buddín: Del latín buddinus. Dícese de estudiantes Erasmus que tienen un buddy