jueves, 6 de mayo de 2010

Sobremesa de TVE en clase de inglés

Ayer en clase de inglés me tocó volver a la infancia. Resulta que estuvimos hablando de los estereotipos que había para cada país, que si los británicos cocinan mal, que si los italianos gritan mucho, que si los austríacos no tienen sentido del humor...y por cierto de los españoles decía el libro que somos muy orgullosos.

El caso es que el profesor nos preguntó a Peibol y a mí cual era el estereotipo de los austríacos en España. Antes de nada tuve que explicarle que para nosotros Austria es poco más que un apéndice de Alemania y creo que eso les dolió un poco. Pero bueno, luego intenté arreglarlo un poco llamándoles organizados en lugar de demasiado rígidos, serios en lugar de faltos de humor, y cosas así.

Después de eso nos contó el profe (que por cierto es irlandés) que en todos los países de habla inglesa se tenía el mismo concepto de los austríacos, y todo debido a una película: “The sound of music”. Nos preguntó si la conocíamos y todos dijimos que no, pues a mí con ese título no me sonaba de nada. Entonces nos empezó a contar que en Irlanda la echaban un par de veces al año, que si era muy mítica y tal y cual. Nos dijo que era la historia de una familia austríaca que vive en Salzburgo. El padre es un barón muy estirado y se queda al cargo de sus cinco seis tropecientos hijos después de morirse su esposa . Como él solo no puede con tanto contrata a una chica para que haga las veces de cuidadora/institutriz, y ahí es cuando la cosa se desmadra. Esta chica, en lugar de seguir las rígidas normas del barón les enseña a los niños a cantar, a jugar y a estar de jauja saltando por las montañas austríacas todo el día.



¡Sí! Esta foto os suena, es la familia Von Trapp, de Sonrisas y Lágrimas. El profe nos estaba contando la historia de Sonrisas y Lágrimas y ¡nadie la conocía! Parece ser que precisamente como la historia transcurre en Austria aquí nunca echaron esa peli, y por eso el resto de la clase no se enteraba de qué iba la película (nunca mejor dicho).

Pues eso, mis investigaciones en Wikipedia me han confirmado que los Von Trapp existieron de verdad, si bien de cara a hacer la película la historia fue alterada ligeramente para edulcorarla un poquito más. En realidad no huyeron de los nazis a través de los Alpes llegando a Suíza (como cuentan en la película), más que nada porque geográficamente parece que eso no es posible. Pero bueno, licencias aparte los niños de la peli existieron y corretearon durante su infancia cantando por las praderas austríacas. Y por si alguno no se acuerda aquí tenéis este vídeo que lo demuestra.


martes, 4 de mayo de 2010

Haciendo boca con productos de casa

Bien sabido es por todos que aquí intentamos (al igual que el resto de Erasmus) alimentarnos lo mejor que podemos... Y aunque a veces una servidora comete ligeros errores del tipo cocinar en quince minutos una carne que necesita más de dos horas, nos vamos apañando y endelgazar no te endelgazamos mucho.

Son habituales en nuestra dieta los filetes de panga (por supuesto congelados), la ensalada de pasta, el típico Schnitzel vienés (que no es otra cosa que la milanesa de toda la vida), los rollitos de primavera, el pollo con arroz, y un escaso etcétera.

De todas formas esta lista se va aumentando poco a poco, con gran trabajo y esfuerzo por nuestra parte. Por eso de vez en cuando en vez de ir al Penny (que viene siendo el Familia de Viena) de al lado de la resi nos vamos al Merkur (al cambio el Eroski) también al lado de la resi. Ésto le suele suponer a nuestra cocina novedades culinarias de distintas partes del mundo, como por ejemplo salsa agridulce china, especias mexicanas para la carne, cuscus marroquí, pasta húngara y alguna que otra cosilla.

El caso es que en una de nuestras últimas visitas al super pijo nos hizo mucha ilusión encontramos con algo de la tierra, producto gallego de calidad. Al principio no los reconocimos, pero en seguida nos dimos cuenta de que se trataban de auténticos mejillones en salsa gallega/muscheln in galizischer sauce, de la misma ría de Vigo!



Si es que quién me iba a decir a mí que las míticas bateas que siempre vemos en medio de la ría albergan mejillones con destino Viena... es lo que tiene la globalización.

Ya para terminar hay que decir que el precio de los mismos era algo elevado pero tampoco mucho, y que los pobres no triunfaron cuando se los dimos a probar a los de la resi. Pero bueno, ellos se lo perdieron, porque la verdad es que estaban buenísimos... y sabían a mar!

domingo, 2 de mayo de 2010

Trabajando que es gerundio

Ayer fue el día del trabajo, y como tal nos lo pasamos preparando nuestro próximo examen de IT-Security (Seguridad en internet). Suena apasionante, lo sé. Pero más apasionante resulta aún el hecho de que la estamos estudiado por nuestra cuenta traduciendo los apuntes del alemán gracias a la ayuda de Google Translate B.S. (Bendito Sea).

Pero como no era plan de pasarse la tarde-noche también currando en un día tan especial decidimos pasarnos por el Maifest (festival de Mayo) del Prater, que viene siendo como una mega-fiesta en el parque de atracciones del Prater, donde está la mítica noria de Viena, hecha a base de vagones de tren antiguos.



El caso es que se trata de un parque de atracciones extraño, ya que funciona como una feria (no tienes que pagar nada por entrar sino que vas pagando en cada una de las atracciones) pero tiene atracciones del nivel de un parque grande. Pero vamos, que ayer lo de menos eran las atracciones, ya que había cientos de lugareños devorando donuts, pizzas aceitosas y demás bollos grasientos (al más puro estilo yankilandia) que luego se les revolvían en el estómago al subirse a atracciones como ésta: una megatorre con sillas voladoras que a mi me marea con solo mirarla.



Como el tiempo empezó a estropearse al cabo de un rato decidimos pasar de los fuegos artificiales que había planeados para la noche (que con lluvia no molan) y dejamos que Giannis (el griego de la resi) nos llevara a una fiesta de estas que-van-de-alternativas-pero-en-el-fondo-son-pijas en la que se celebraba el día del trabajo. Tenía lugar en un club situado enfrente del Musikverein  (donde se celebra el concierto de año nuevo) y justo encima del Museo de arte, así que podéis imaginaros el percal.

Llegamos allí a eso de las 21h30 y decidimos quedarnos hasta las 23h porque a esa hora estaba previsto que empezaran los conciertos. Y empezar empezaron. A las 23h se subió al escenario un tipo bastante pecular, ya entrado en años, con traje y gafas de sol (pena de no haber llevado cámara) y se sentó frente a un piano de cola, al lado de un portátil. En ese momento se puso a fozar con el portátil y un ruido tremendo empezó a salir por los altavoces. ¡Resulta que con el portátil estaba activando (sin tocarlo) todas las teclas del piano a la vez! Suena parece guay. Sí. Durante los primeros 3 minutos...

Después la gente ya se cansó de sacarle fotos al friki del piano/portátil y algunas empezamos a mosquearnos y a ponernos tapones de papel higiénico en los oídos. Diez minutos más tarde el ruido seguía (yo empecé a pensar que se le había quedado pillado el portátil y no sabía como arreglarlo) y el tipo no tocaba nada más que el teclado del ordenador con cara de interesante. Así que sin mucho esfuerzo convencí al resto para dejar de hacernos los alternativos y volvernos a la resi.

Pues eso, que ayer fue un día del trabajo un tanto extraño. Empezamos con el Google Translate y acabamos en una fiesta chunga de pijos con pantalones a cuadros en la que un tipo le hacía aberraciones a un pobre piano de cola, creando ruido y llamándole música. Pero bueno, por lo menos no pagamos nada por entrar y nos dieron pegatinas molonas:


Por cierto, os dejo con una encuesta nueva sobre el extraño comportamiento que tienen los estudiantes de nuestra uni para/con los profesores.

jueves, 29 de abril de 2010

Efectos colaterales de la propina

Según la RAE (ese gran desconocido) propina viene del latín propina (toma ya originalidad), y viene siendo algo así como:

Agasajo que sobre el precio convenido y como muestra de satisfacción se da por algún servicio.”

El caso es que por mucho que lo he buscado no he encontrado el diccionario online de la RAA (Real Academia Austríaca) y por lo tanto no he podido contrastar la teoría que hoy voy a contaros. Aún así yo os la cuento y ya si eso (si llegáis hasta el final) me comentáis lo que os parece.

Punto nº 1: En el Heimbar nos odian.

Punto nº2: A Fanni no la odian.

Punto nº3: En los bares de España no suelen odiarnos.

Pues bien, el encontrarle una justificación a estos hechos me estaba comiendo neuronas desde hace unos meses, pero hace unas semanas la luz llegó a mi cabeza:

Nos encontrábamos en un pub de Viena (que no Heimbar) y me tocaba a mi pedir bebidas para todos los de la mesa. A la hora de pagar debía pagar 8.70€, así que le di a la camarera 10€. Como la chica no me dio la vuelta y se fue a atender a otro cliente pensé que igual se le había olvidado, así que intenté llamar su atención para recordárselo, pero no me veía. Pues yo no me voy sin mi vuelta. No me hace caso. Perdonen!!! oyeeennn!!! Hasta que al final me cansé y a base de mover los brazos y berrear un poco conseguí que me hiciera caso.


- Perdona, que me tienes que dar 1.30€.
- Pero si me dijiste “gracias”.
- ¿?
- Cuando me diste el dinero me dijiste “gracias
- Sí, gracias por las bebidas...pero la vuelta es la vuelta. -teniendo en cuenta que hablábamos en inglés probablemente le dijera otra cosa más simple pero ya no me acuerdo-
- Si dices gracias cuando das el dinero quiere decir que no quieres la vuelta.
- Aaaaahh.....bueno, pero ¿me das la vuelta?

Al final me dio la vuelta un poco bastante enfadada y yo me volví a la mesa dispuesta a seguir dándole forma a mi teoría, pues gracias a esa conversación los puntos de partida habían quedado casi totalmente explicados.

¿Por qué en el Heimbar nos odian?
El primer día en el Heimbar no dimos propina => pero probablemente dijimos gracias al pagar => seguro que se pensaron que era propina → pero nos quedamos esperando la vuelta => les caímos mal => nos pusieron mala cara => nos cayeron mal => nunca más les dimos propina... -aquí continua el círculo vicioso-

¿Por qué a Fanni no la odian?
Fanni es alemana → los alemanes siempre dan propina => en el Heimbar le sonríen.

¿Por qué en los bares de España no suelen odiarnos?
En España los estudiantes no suelen dar propina → somos estudiantes => no nos odian

Si habéis llegado hasta aquí, querid@s lector@s, quiere decir que 1: os aburrís mucho y/o 2:queréis llegar hasta el fondo de este asunto. Así que no os voy a entretener más...

Mi teoría es que en Viena (y probablemente en el resto de Austria también) la palabra propina viene definida en el diccionario como:

Propinen, del latín propina: Dícese de una cantidad de dinero que se tiene que dar a los camareros si quieres que te sonrían. En el momento de entregarla hay que seguir un complejo protocolo de mensajes en los que la palabra gracias juega un papel muy importante.”

Y aquí termina la lección de hoy. Pero bueno, por lo menos nos queda el consuelo de que el turco del Kebab de al lado de la Technikum siempre nos regala cosas aunque nunca le demos propina. Aunque ahora que lo pienso, ¡la próxima vez se la voy a dar! ¡Y que le den se fastidien los austríacos!

martes, 27 de abril de 2010

¡Pasta, pesto, pisto, pronto!

Después de tres días en la ciudad de los canales ya estamos de vuelta. Esta vez, al contrario de lo que suele suceder en nuestros viajes, no tuvimos problemas logísticos a reseñar. Lo único fue que al llegar al hotel nos informaron de que no tenían la habitación que habíamos reservado (normalita de todo) y por ello nos iban a dar por el mismo precio y para nosotros solos una especie de bungalow con tres habitaciones, nevera, 8 camas, jacuzzi, etc. Vamos, que teniendo en cuenta que ese fue el único “inconveniente” la cosa salió bien.

Decir también que nos dimos cuenta de que preferimos el alemán al italiano. Más que nada porque a la hora de preguntar cosas solo nos salía el alemán! Pero bueno eso solo fue al principio, porque enseguida nos lanzamos a practicar el italiano que bien nos enseñó Peter en su día.

Bueno, llegados a este punto creo que mejor que contaros lo bonita que es la ciudad (que lo es) es más fácil poneros algunas fotos que saqué. Aquí tenéis el Gran Canal de Venecia, que viene siendo algo así como la Gran Vía de Vigo, pero con agua...



Las góndolas estaban por todas partes, y aunque lo pensamos, decidimos no subirnos en ninguna. Aparte de que no llegamos a preguntar el precio, supusimos que éste era bastante elevado, ya que cuando pasábamos por delante de un gondolero este siempre se ofrecía a turistas asiáticos o maduritos. Vamos, que con nuestras pintas no éramos clientes potenciales.



También visitamos Murano y Burano, dos islitas muy monas. Sobretodo Burano, que con tanto colorido parece diseñada por Agata Ruíz de la Prada.



Islas donde aprovechamos y nos remangamos las camisetas para ver si empezamos a perder el color de piel típico del invierno austríaco.



También nos alimentamos, y por cierto al estilo italiano. ¡Vivan las pizzas y los helados!



Además de esto comprobamos que en Venecia les mola lo que viene siendo enseñar la ropa a la gente de la calle...



...y que otra cosa no, pero canales bonitos había unos cuantos.



Pues eso, que una ciudad muy chula.



Y nada más, ahora toca volver a la rutina y mentalizarse para el último período de exámenes austríaco...pronto tendréis más novedades.


viernes, 23 de abril de 2010

Viajeros al tren!

El 5 de mayo empieza oficialmente nuestro período de exámenes, como ayer nos informó amablemente uno de nuestros profesores “Hola. Vuestro exámen es el 5 de Mayo a las 17 en el aula 3.06. Saludos”, que viene siendo algo así como “Hola. Me tira de un pie tener que haceros un examen especial en inglés sólo porque seáis unos muñones y no sepáis decir palabras como métodos híbridos de criptografía (hybridkriptografienverfharen) en alemán. Así que como no estéis ese día a esa hora ese día os quedáis sin examen. Y me da igual si os parece bien o mal, por lo que paso de preguntaros. Saludos.”.

Pero bueno, éste no es el tema de hoy. Lo que os quería contar es que hace un par de días me han sorprendido con un regalo: Un viaje a Venecia. Y la verdad es que fue también estilo profe austríaco (todo se pega): "Toma, aquí tienes un billete de tren para el sábado a las 6 de la mañana, ya que nos vamos a Venecia. El hotel ya está pagado y tenemos que estar allí hasta el lunes por la tarde. Saludos"  Tengo que decir que en este caso me ha importado bien poco no poder opinar, así que nada, probablemente el martes tendré nuevas fotos para enseñaros :-).



Y eso, para que os entretengáis estos días os dejo con una encuesta nueva que introduce una reflexión que hice hace poco y que os contaré en unos días. Que conste que aunque lo parezca no es una encuesta de opinión, sino que tiene una respuesta ya contrastada. Y antes de que me olvide, os informo de que el Almdudler es una limonada de hierbas sin alcohol originaria de Austria. No sabe mal, sabe raro, pero aquí les mola bastante, casi tanto como el Red Bull.

¡Hasta pronto!

miércoles, 21 de abril de 2010

Y nos fuimos de cocktail....

Pues sí, otra vez. Yo sé que me paso el día contándoos que nos han invitado a eventos varios y cocktails pero es que la vida social en Viena es muy agitada.

Ayer la excusa fue una recepción en el Rathaus (el concello de Viena) en la que el alcalde nos invitaba a todos los estudiantes internacionales a comer/beber de gorra. La verdad es que no estuvo nada mal, aunque no había señor cortando jamón serrano del bueno como aquel día en la embajada española. Por cierto, esta vez no tengo foto con la autoridad (el alcalde) porque aunque era su recepción no se dejó ver. Simplemente dieron un par de discursitos los concejales de turno y ale, al papeo que para eso hemos venido.



Pues nada, a eso de las seis de la tarde nos pusimos nuestras camisas de turno y nos dirigimos al ayuntamiento. Decidimos no ir en bici porque quedaba poco fino así que cogimos el metro. Yo iba de señorita acompañada por estos tres machos (el rubio es un eslovaco de la resi que estudia también en nuestra uni), dos de los cuales no se sentaban para evitar arrugar el traje.



Una vez allí nos juntamos con unos 400 estudiantes más. Vamos, que había ambientillo. Además estaban el resto de Erasmus/Koreasmus de nuestra uni, así que lo pasamos bien.



En la siguiente foto podéis ver la representación española femenina de la Technikum (mi uni). Es una pena porque A. (la del medio) se ha hecho ingeniera así, de la noche a la mañana, y ya se nos marcha en una semana.




Y para terminar, quiero confirmaros que aunque fuéramos de camisa y más o menos peinados se nos notaba que somos estudiantes cutrillos, ya que más de uno íbamos con camisa, sí, pero ¡también con tenis!