lunes, 19 de abril de 2010

Aprende inglés con WithFreshWind

Hemos tenido un fin de semana de lo más entretenido.

Resulta que como somos un poco pringaos masocas Peibol y yo nos apuntamos a un curso de la universidad para prepararse parar el TOEFL (un examen que se supone que mide tu nivel de inglés). Lo que no sabíamos al apuntarnos era que el curso en cuestión se iba a dar en dos fines de semana. El primero de ellos fue éste, así que estuvimos el sábado de 13h a 21h y el domingo de 9h a 19h en la universidad. Haciendo ejercicios maravillosos en los que más que aprender inglés, aprendes trucos para hacer este examen.

La verdad es que no estuvieron del todo mal, hubo alguno que hasta fue entretenido, por ejemplo este que os dejo aquí. No hace falta nivel de inglés (así que seguid leyendo vagos!) y no vale usar NINGÚN diccionario. Simplemente tenéis que leer este texto y responder luego a las preguntas, pero no hagáis trampa que si no no tiene gracia.

The grifty snolls cloppered raucingly along the unchoofed trake. They were clary, so they higgled on, sperately, 'Ah! Chiwar kurvay,! They squopped rehopely. 'Mi psar Quaj!' 'Quaj! Snilled one, and filted even chucklier.”

Where did the snolls clopper? What was the trake like? Why did they higgle on? What was the name of the place they were going to?
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.. Venga intenta responder por lo menos alguna...
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Bueno, la verdad es que todas ésas y alguna más se pueden responder sin diccionario, a pesar de que no hay quien entienda el texto.

La gracia del texto es que solo tienen algún significado las palabras que están en negrita, el resto son invenciones que suenan a inglés. Aún así, se supone que debemos ser capaces de responder a las preguntas porque no nos hace falta saber a exactamente su significado, sino que nos lo podemos imaginar por su situación en el texto y por como suena cada una. Así podemos saber que unchoofed es un adjetivo de trake o que los snolls se pusieron higgled on porque eran clary.

Que conste que esto nos lo dijo el profesor después de dejarnos que nos matáramos un buen rato intentando entender el significado de todo. Es más, hasta nos llegó a preguntar “¿Que es lo que no entendéis del texto?”. Y claro, como grifty me sonaba a mítico yo le dije que no sabía lo que eran los snolls y haciéndose el sorprendido me los definió como esos míticos animalitos que viven en el bosque...y yo “ah claro! Son gnomos!”.

En fin, que probablemente ahora mismo en algún curso de español a alguien le está saliendo humo del ceerebro intentando entender este texto:

Los tepos quistones juglellaron rítaramente a través del gumino chofleante. Ellos eran humtos, así que se tijuraron, calotamente. “Ah! Chiwar kurvay” pegocearon ellos cepadamente. 'Mi psar Quaj' 'Quaj!', ascletó uno, y lo rumajó aún más itolto”.

Y nada, hasta aquí la primera (y probablemente la última) lección de WithFreshWind!


jueves, 15 de abril de 2010

Practicando austríaco con los mayores

Hoy hemos hecho algo de vida social en Viena.

Ya, ya sé que eso no suena a nada nuevo, pero sí que ha sido algo nuevo, porque nos hemos ido a una residencia de ancianos a interactuar con los mayores de Viena.

Todo tiene una explicación. Resulta que el padre de Fanni (nuestra mascota vecina) es violinista de profesión, y por estas fechas se encuentra haciendo una gira por distintas residencias de mayores y centros de día. Así que como no teníamos otro plan, después de clase decidimos acompañar a Fanni a uno de sus conciertos.

Un ligero fallo de cálculo unido al hecho de que la residencia en cuestión se encuentra en el Cuntis de Viena nos hizo llegar algo tarde. Pero nada, nos colamos y sin que nadie nos viera nos mimetizamos con los mayores.



Fue un concierto chulo. Eso sí, todo música clásica como manda la tradición en Viena. El público se notaba que tenía clase y estilo (era una resi pija), pues aunque aplaudían al final de las piezas no estaban tampoco lo que se dice muy entregados.

Estando así las cosas el concierto acabó prontito, y ahí fue cuando empezó el cachondeo. Fanni se fue a saludar a su padre y los ancianos vieneses decidieron que Peibol y yo éramos la novedad, así que algunos se nos fueron acercando todos majos a saludar, o simplemente a mirar para nosotros. Así fue como nos hicimos amigos de un señor de cien años que tardó 12 minutos en darse cuenta de que alemán entendemos algo, pero que de su austríaco no entendíamos ni papa! Aún así fue divertido y nos fuimos de allí después de una larga lista de buenos deseos, “que sigáis así de guapos”, “que Dios te de una buena familia”, “que bonita es Spanien”, etc, etc.

Vamos, que muy majos los vejetes vieneses. Casi tanto como los de Vigo!

martes, 13 de abril de 2010

Pink queen of the road

Bueno. Sin que sirva de precedente paso a resolver la última encuesta sin haberos dejado más de dos días para responder. Es que no aguanto más para contaros que ¡¡tenemos bicis nuevas!!. Y diréis vosotros: “pero si esa respuesta no venía en la encuesta”. Cierto es. Pero lo que no os he contado aún es que mi bici es una auténtica Mustang rosa.



La verdad es que desde que vino el buen tiempo (hace un par de semanas) le dábamos vueltas a la idea de que estaría muy bien ir en bici a la universidad. Lo que pasa es que como solo nos quedan un par de meses por estas tierras nos parecía un poco absurdo comprar una. El caso es que nuestro amigo Giannis (el griego de la resi) nos avisó de que el sábado habían montado un mercado de segunda mano donde la gente llevaba sus bicis para vender. Así que sin pensárnoslo dos veces, le dijimos al presi de Austria que no podíamos quedarnos más y nos fuimos a elegir nuestros bólidos.

Tengo que decir que a Peibol en un realidad la que más le gusta es la mía, pero como el es muy macho y la bici es rosita se decantó por una bici cutre amarillo fosforito, a la que en un alarde de imaginación hemos bautizado como “Yellow submarine”//”Submarino amarillo”.



Por otro lado Giannis escogió una bastante chula a la que nos ha costado bautizar. Es por eso que finalmente se ha quedado con el nombre de “White shit from Las Vegas” // “Mierda blanca de Las Vegas”.



Por si aún no os habíais dado cuenta, os confirmo que mi pequeñina se llama “Pink Mustang” // “Mustang rosa”. Y sí, es la más chic.

Por cierto, los precios oscilaron entre los 45€ de mi Mustang y los 55€ de la White shit. Sumándoles 5€ a cada una por el candado y alguna que otra mejora que ha sido necesaria nos sale que por 60€ ellos se han convertido en ¡los jefes del barrio! Y yo en la “Pink queen of the road”//”Reina rosa de la calle”.

Ya para terminar, y cambiando un poco de tema, os confirmo que la encuesta anterior estaba un poco difusa, ya que la primera cerveza (tal y como se conoce hoy en día) fue inventada en Pilsen, una localidad de la República Checa colindante con Praga. Y para que os entretengáis un poco más ( por favor sin usar Wikipedia) os dejo con otra encuesta también sobre bebidas.

Hasta pronto!

domingo, 11 de abril de 2010

Codeándonos con las altas esferas

Ayer ascendimos un par de peldaños en la siempre empinada escala de la alta sociedad.

Resulta que hace unos meses Tomas (el eslovaco) y yo enviamos unas cuantas fotos a un concurso de fotos bastante sencillo: Tu enviabas todas las fotos que querías. Las ponían en una web. La gente las votaba y luego un jurado elegía las 1000 mejores. Yo envié a mis cisnes y no triunfaron, pero a Tomas le seleccionaron no una, sino dos fotos. Por eso mismo le invitaron a asistir ayer sábado a una “matinée” (palabra textual en la invitación). En principio yo no tenía porqué ir, ya que mis fotos no habían sido seleccionadas (pobres cisnes), pero lo que ocurrió fue que como toda mi familia (que pa algo se tiene) votó mis fotos con constancia y tesón me llegó un email con una invitación debido al alto número de votos recibidos. Suena a premio de consolación, pero allá nos fuimos y cundir nos cundió bastante. Nos dejaban llevar acompañante, así que Tomas fue con una amiga y yo me llevé a Peibol, ya que aunque no lo reconocía le hacía ilusión.

Una vez introducido el evento paso a relataros como se fueron sucediendo los diferentes acontecimientos.

Pipipipipi. Son las 8. Oh mierda recáspitas es sábado y me he olvidado de apagar el despertador. Ah no, que hoy tenemos la mierda cosa esa de las fotos. Paso de todo. Pipipipi. Vale, debería levantarme. Buenos días Tomas, buenos días Peibol. Nos vamos al tranvía. ¿Por qué a los vieneses les mola madrugar los sábados? Hace frío. Ya puede merecer la pena. ¿Habrá pinchos?. Recogemos a la amiga de Tomas. Llegamos al Stadthalle (el Cotogrande de Viena). Son las 9.30.Hay cola. ¿Eso es una alfombra roja?. Cuanta gente. ¿Habrá pinchos no?. Hacemos cola. Nos identificamos. Nos ponen una pulserita en plan discoteca. Entramos. Hay mesas. Pero no hay comida. Solo bebida. ¿Falta mucho?. Tengo sueño. Abren las puertas del Auditorio. Nos sentamos. Estamos rodeados de frikis sacando fotos.. Yo también soy friki. Todos llevan corbata. Ups. Nos anuncian que entra el presidente federal de Austria. Viene con su mujer. Entran saludando en plan familia real. La gente aplaude. Nosotros también. Nos reparten banderitas de Austria. Como estamos con la tontería las agitamos. ¡Somos austríacos!



Empiezan los discursos. De vez en cuando la gente se calla y los Camela austríacos tocan una canción. Habla el alcalde de Viena. Todos le sacan fotos. Habla el presi de Austria. También le sacan fotos. No nos enteramos de las bromas ¿Por qué no ponen subtítulos?. Hablan los patrocinadores del concurso. ¿Para cuando los pinchos? Más canciones. Banderitas. Aplausos. Dicen que todas las fotos son maravillosas. Pero mis cisnes no ganaron. Aplausos. Se acaba la parte oficial. Vamos a atacar los pinchos.



Hay muchas mesas. Comemos. Bebemos. Comemos. Nos empieza a cundir la mañana de sábado. Para algo no hemos desayunado.



¿Oye ese que está ahí saliendo con prisa no es el presidente? Quiero una foto con él. Dejo los pinchos por un rato. Tomas viene. Su amiga también. El presidente habla por el móvil. Esperamos a que acabe. La mujer saluda al chofer y le dice que espere. El presi que sigue hablando. Empezamos a pensar que lo hace para disimular. Nosotros a 2 metros seguimos esperando. Peibol tiene la cámara preparada. Modo automático (no vaya a ser). Ensayo la frase que le voy a decir en alemán. Bego, trátale de usted. Termina de hablar. Le digo la frase. Nos mira y se ríe. Nos sacamos una foto. Espera espera que él se pone en el medio. ¿Le agarro el hombro? Mejor no. Sacamos otra foto. Esta vez es la buena. Nos pregunta en alemán si nos ha gustado el acto. Sonríe. Es campechano como el rey. Se despide. Hemos cumplido nuestro objetivo. Volvemos a los pinchos.








S.O.S. No puedo comer más. Mi cerebro no funciona. Empacho de comida. Dejo de pensar.


Y así salimos del acto. Con un libro de fotos en el bolsillo, una foto más para el álbum de gente conocida y la sensación de haber hecho algo productivo en una mañana lluviosa de sábado.

A partir de ahí más cosas ocurrieron, pero os dejo que las adivinéis en la nueva encuesta (la anterior la solucionaré en la próxima entrada).

Por cierto unas horas más tarde me volví a encontrar al presidente, pero esta vez en formato papel.


viernes, 9 de abril de 2010

Bego%a

¿Qué diríais si tuviérais que leer un nombre que se escribierá así? An&onio

Creo que eso mismo es lo que le pasa a la gente de por aquí cuando tiene que leer mi nombre. Es por eso que muchas veces optan por decir Fuentes o se arriesgan en un osado pero inútil intento que termina sonando algo así como “Begoha” o “Begolla”.

El caso es que tener en tu nombre una letra extraña que hasta hace poco ni siquiera podía utilizarse en las direcciones electrónicas a veces resulta un poco complicado. Por ejemplo a la hora de reservar billetes de avión, cosa que últimamente hago bastante gracias a Ryanair (también conocida como te-cobro-poco-por-el-billete-pero-luego-te-saco-todo-el-dinero-que-puedo-en-el-avión). Por un lado, tienes que poner tu nombre y tu DNI tal cual vienen en el documento de identidad. Pero por el otro, después de cubrir todos los datos corres el riesgo de que al darle a aceptar te salga la típica ventanita diciéndote que tienes que volver a cubrirlo todo porque has introducido caracteres “no válidos”. En ese momento suele tocar volver a empezar, esta vez cambiando el caracter no válido de mi nombre por un sustituto legal, que suele ser una vulgar N.



En cuanto a la vida diaria de por aquí, al principio optaba por presentarme como Begoña, así, a lo atrevido. Aunque después de unos cuantos intentos decidí que iba a ser más cómodo seguir la estrategia coreana. Lo que hacen ellos es no complicarse. En vez de decirte que se llaman Haen Joun Shangin Shon o peor aún: 고려대학교, optan por algo mucho más castizo del estilo John, Manolo o Ahn. El caso es que yo opté por decirle a todo el mundo que me llamaba Bego, así, a secas. La verdad es que ya puestos podía haber elegido algo más internacional del estilo Jackeline, o Minnesota, pero al final (vulgar de mí) opté por lo sencillo.

Que conste que decir que te llamas Bego así a la primera de cambio tiene su gracia, más que nada porque en España Bego suele ser la forma familiar del nombre, reservada para la familia, los amigos y demás gente de confianza. Sin embargo, aquí, el primer día de la clase de alemán la profesora ya estaba diciendo “Bego, sal a la pizarra”. “Claro que sí colegui!

De todas formas desde que empecé a ser Bego para todo el mundo la cosa fue mejor, aunque el problema llegó con los correos electrónicos. Al enviar emails a gente de la universidad (por ejemplo) y firmar como Bego Fuentes, todos los correos de respuesta venían encabezados con el mismo “Dear Mr. Fuentes”. Vamos, que si firmo como Bego paso a ser un tío.

Otra de las posibilidades que se me ocurrieron fue pasarme al Begonia, que aunque suena un poco mal siempre da pie a la conversación:

-  Hi, my name is Begonia // Hola, mi nombre es Begonia
-  Oh! Like the flower // Carambas, ¿como la flor?
-  Yes! Because I am a flower :-) // Si! Es que soy una flor :-)

Un poco estúpido, lo sé, pero es lo que hay.

De todas formas, en estos últimos meses he ido perfeccionando la estrategia definitiva, la de ir cambiando de nombre. Si me presento a otro estudiante/futuro amigo soy Bego, pero si me presento a un profesor soy Begonia. Cuando leen mi nombre en la lista les digo que está bien digan lo que digan y cuando firmo emails soy Begona. Esto último suena mal, muy mal, pero como no puedo hacer nada me lo tomo a cona. Uy perdon, a coña.


martes, 6 de abril de 2010

Un día de suerte

Que te roben la cartera nada más llegar a Madrid no es una suerte, en eso estamos de acuerdo.
Que en esa cartera lo tengas TODO tampoco es una suerte.
Que en ese TODO se incluya el abono de transporte semestral (128.5 €) de Viena tampoco es una suerte.
Que ese abono transporte no sea nominativo sigue sin ser una suerte.
Que además del abono transporte, DNI, carnet de conducir, tarjetas de crédito y tarjeta sanitaria tengas el carnet de estudiante y la tarjeta-mágica-que-todo-lo-abre de tu universidad pija tampoco es una suerte.
Que necesites el carnet de estudiante para hacerte un nuevo abono transporte sigue siendo una putada mala suerte, sobretodo si llegas a Viena un domingo y el lunes siguiente es festivo (con lo que tienes que pagar 1.80€ en todos y cada uno de los transbordos que hagas en transporte público).

Peeeero....

Lo que sí es una suerte es que mi asistente en la universidad (habitualmente un poco lentita pero hoy extrañamente eficiente) estuviera puntual a su hora en el despacho.
Que se creyera que me robaron y me hiciera el carnet de estudiante al momento, así, sin más, también es una suerte.
Que también me hiciera la tarjeta-mágica-que-todo-lo-abre sin cobrarme un duro (en teoría tienes que pagar 20€) y casi sin protestar también es una suerte.
El llegar a la oficina principal de la empresa de transporte de Viena (habitualmente con unas colas tremendas) a las 11 de la mañana y no encontrarme a nadie delante sigue siendo una suerte.
Que me acordara de llevar la tarjeta de crédito de Peibol (por eso de que ahora es una tarjeta amablemente compartida) para poder pagar el nuevo abono también es una suerte.
Que me atienda una señora que dice “no saber casi inglés” y al final habla mejor inglés que yo no es una suerte, sino que viene siendo habitual.
Que esa señora sea amable (a pesar de ser austríaca) sí que es una suerte.
Que esa misma señora me pregunte si tengo la denuncia cuando le digo que me han robado el bono transporte es lo que me hace empezar a pensar que puede ser mi día de suerte.
Que esa señora me diga que no hay ningún problema con que la denuncia esté en castellano me confirma que efectivamente tengo muchas posibilidades de tener suerte.
Que la señora amable me informe de que solo tengo que pagar 6€ (y no 128.5€) por un abono nuevo termina siendo, definitivamente, una gran suerte.




Y no solo eso...

Que al volver de la oficina de la empresa de transportes la máquina de vending de la estación me dé dos kit-kats por 0.60€ en lugar de un kit-kat por 1€ ha sido simplemente el detalle que faltaba para confirmarme que hoy tengo una flor en el culo un día de suerte. :-)

domingo, 4 de abril de 2010

pLaga en pRaga

Ya estoy de vuelta. Después de unas cortas vacaciones en España en las que me dio tiempo a visitar los Arribes del Duero y dos comisarías (entre otros) hemos pasado un par de días en Praga.



Sobre Praga en sí poco os voy a contar, ya que teniendo en cuenta la cantidad de españoles que se veían por allí supongo que muchos de vosotros ya la habréis visitado. Lo que sí os puedo contar es alguna curiosidad, como por ejemplo la del chófer ilegal que nos llevó del aeropuerto al hostel. Resulta que como llegamos tarde por la noche y nuestro hostel estaba en el Candeán de Praga, lo teníamos un poco chungo para llegar en transporte público. Así que reservamos por internet un taxi ilegal algo extraño. Que conste que antes de reservar la página de la compañía no tenía mala pinta. Además, lo que plantean es sencillo: tú les das tu número de vuelo y al llegar al aeropuerto te está esperando un tipo con pinta extraña y un cartel en la mano que pone tu nombre. Tú le saludas, él te mira. Empieza andar y tú le vuelves a mirar. Finalmente decides seguirle hasta su coche , que resulta ser una furgoneta particular con los cristales tintados. Como es de noche y no tienes otra opción te montas y empiezas a rezar para que te lleve a tu hostel y no a un descampado para robarte la cartera (en caso de que tengas cartera claro está -guiño guiño-). ¡Y todo esto solo por 18€! Que conste que a nosotros nos dejó justo en la puerta de nuestro hostel y hasta nos ayudó con las maletas. Así que sí, cunde.



Como ya comenté antes sobre Praga no os voy a decir mucho, pero os voy poniendo algunas foticos para que veáis que sí, que la ciudad es bonita,y mucho. Todos los edificios son antiguos y tienen el mismo estilo mítico de las ciudades viejas. Se parece un poco a Amsterdan y también a Budapest.



Eso sí, si no sabéis inglés o tenéis miedo de ir a un país en donde se hable un idioma extraño, que no os de miedo venir a Praga. De cada tres personas que nos cruzábamos en la calle cuatro eran españoles... En serio, tanto es así que hay restaurantes en los que el menú del día se anuncia SOLO en castellano. Un poco triste, sí, pero es lo que hay: ¡Somos una pLaga en pRaga! ^_^



Y nada, volviendo un poco al tema vienés y resolviendo la encuesta anterior os informo de que lo que había en el despacho de un profe era un perro Labrador super mono, todo estirado en su cama al lado de su cuenco de pienso. No, no tengo foto porque tampoco era plan, pero creedme, aquí en las universidades privadas te puedes encontrar de todo!

Bueno, os dejo una nueva encuesta y me despido por hoy, que ya toca deshacer la maleta y ponerse las pilas con el último trimestre del año. Por cierto, Viena huele ya a primavera, los pajaritos cantan, los sonidos de la calle se cuelan por las ventanas abiertas, y a la niña paquistaní le ha salido un nuevo diente.